
Más de 60,000 cristianos celebran 30 años de la Marcha por Jesús en México
La Ciudad de México fue escenario de una histórica manifestación de fe el pasado sábado 26 de abril, cuando más de 60,000 cristianos tomaron las calles para conmemorar el 30º aniversario de la Marcha.
La Ciudad de México fue escenario de una histórica manifestación de fe el pasado sábado 26 de abril, cuando más de 60,000 cristianos tomaron las calles para conmemorar el 30º aniversario de la Marcha por Jesús. El evento reunió a creyentes de distintas denominaciones en una jornada de unidad, alabanza y oración por la nación.
La multitud recorrió la emblemática avenida Paseo de la Reforma, cantando alabanzas y proclamando la paz de Cristo sobre el país, para finalmente concentrarse en el Zócalo capitalino, donde miles de voces se unieron en adoración y clamor por México. En un país herido por la violencia, la Iglesia se levantó como una luz viva, dando testimonio de esperanza.
La Marcha por Jesús es un movimiento cristiano internacional que comenzó en Londres en 1987 y llegó a México en 1994. Desde entonces, ha crecido exponencialmente, convirtiéndose en una de las expresiones de fe pública más grandes de Latinoamérica.
Pastores y líderes de distintas iglesias encabezaron el evento, animando a los asistentes a “levantar banderas en el nombre de nuestro Dios” (Salmo 20:5) y a confiar en la victoria de Cristo. El ambiente fue de gozo, gratitud y renovación espiritual, con familias, jóvenes y adultos mayores unidos en un solo propósito: exaltar el nombre de Jesús.
Durante la celebración, hubo momentos especiales de oración por la paz, la justicia y la restauración de la nación, haciendo énfasis en vivir los valores del Evangelio y ser agentes de cambio positivo en medio de los desafíos sociales.
Uno de los versículos más proclamados entre la multitud fue:
“Nosotros cantaremos con gozo por tu victoria, y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera” (Salmo 20:5).
Más allá del impacto espiritual, la marcha fue también un espacio de reconciliación y unidad, demostrando que, a pesar de las diferencias denominacionales, la fe en Cristo es el vínculo que une a Su Iglesia.
Los organizadores destacaron que esta edición rompió récords de participación, con presencia de iglesias de todo el país y una activa cobertura en redes sociales, permitiendo que miles se sumaran virtualmente desde distintas regiones del mundo.
La Marcha por Jesús no solo conmemora tres décadas de fidelidad, sino que inspira a nuevas generaciones a vivir y compartir el amor de Dios con valentía y alegría. Es una muestra viva de que la fe cristiana es dinámica, relevante y transformadora, y que, mientras haya una Iglesia que marche, hay esperanza para las naciones.
Fuente: nuevas temporadas